martes, 13 de julio de 2010

ANÁLISIS DE RESULTADOS




1.- RENDIMIENTO Y NIVEL CULTURAL DE LA FAMILIA:
Para determinar el nivel cultural de las familias, se han considerado los estudios de alguno de los padres.

Si se tiene en cuenta las diferentes categorías en que se ha dividido la información, se puede afirmar que, aquellos padres y/o madres que no tienen estudios y en la práctica rozan el analfabetismo, está más directamente relacionado con un rendimiento escolar malo y, en aquellas familias en las que los progenitores tienen estudios superiores es mayor la relación con el rendimiento escolar bueno.

2.- RENDIMIENTO Y NIVEL ECONÓMICO :
Este apartado también tiene relación con el rendimiento escolar. Analizando cada una de las categorías en las que ha dividido la información, se observa que cuando esa relación es más significativa se da entre las familias con nivel económico bajo y un rendimiento bajo, no teniendo significación el resto de las categorías.


3.- RENDIMIENTO Y NÚMERO DE HERMANOS Y HERMANAS:
Es realmente relevante la relación existente entre un rendimiento escolar bajo y el tener más de 4 hijos en la familia.

4.- RENDIMIENTO Y PROBLEMAS FAMILIARES:
Quizás este apartado sea uno de los que mayor correlación tenga con el Rendimiento Escolar, al menos, es al que siempre se recurre cuando un alumn@ presenta bajo rendimiento académico.

Si se fija en las categorías de la investigación, hay problemas familiares o no hay problemas; se observa claramente la fuerte relación que hay entre la existencia de problemas en la familia con un rendimiento bajo.

5.- RENDIMIENTO E INTERÉS DE LA FAMILIA:
Destacan como especialmente significativas cuando el interés de la familia es alto el rendimiento escolar es bueno, y cuando ese interés es nulo el rendimiento es malo.

6.- RENDIMIENTO Y EXPECTATIVAS:
Teniendo en cuenta que todos los padres "esperan algo" de sus hijos e hijas, según en qué pongan sus expectativas tendrá una incidencia u otra en el rendimiento escolar.

Si se analiza las categorías con que se cuenta, se observa que, cuando las expectativas están puestas en encontrar un trabajo y un rendimiento escolar malo, tienen una alta relación; las expectativas puestas en la Educación Universitaria tiene una relación negativa con el rendimiento escolar bajo.


CONCLUSIONES:
De la presente investigación se puede concluir, de cara al objetivo que se plantea al principio.

Una primera conclusión que se extrae es que el nivel cultural que tiene la familia incide directamente en el rendimiento escolar de sus hijos e hijas, así, cuando el nivel de formación de los padres o familiar con el cual convive directamente está determinado por una escolarización incipiente o rozando el analfabetismo, es más fácil que los hijos no tengan un rendimiento escolar satisfactorio, y, por el contrario, en aquellos padres con un nivel de formación medio o alto es más probable encontrar un rendimiento bueno. Esto está en consonancia con los estudios reseñados al principio de este trabajo, y se explica porque la cultura de la escuela es la cultura de la sociedad, por lo que los niños y las niñas que pertenecen a una familia con un status cultural medio o alto tienen ya ventaja en la escuela sobre aquellos otros que pertenecen a un status cultural bajo, se coincide en esta apreciación con Bernstein.

El nivel económico de la familia sólo es determinante en el rendimiento escolar cuando es muy bajo, cuando puede colocar al individuo en una situación de carencia, lo que ocurre es que esto normalmente lleva asociado un bajo nivel cultural, elevado al número de hijos e hijas, carencia de expectativas y falta de interés. Así, lo exclusivamente económico no tiene por qué ser determinante en el rendimiento escolar.

También se puede concluir que el número de hijos e hijas, salvo cuando el número es elevado y que generalmente lleva consigo otros condicionantes, no influye determinantemente en el rendimiento. Pero la realidad nos dice que esas "superfamilias" lo son por una falta de planificación, de metas y de objetivos a todos los niveles, y por tanto no se puede pedirles que los tengan respecto a la educación escolar de sus hijos e hijas.

De los apartados anteriores se desprende, igualmente, que cuando en la familia hay problemas, el niño o la niña los viven y esto, necesariamente, influye en su conducta y en su rendimiento. En esto, los niños y las niñas no son diferentes a los adultos y en ellos se puede agudizar porque la familia es casi todo su universo.

Pero la conclusión definitiva a la que puede llegar es que, cuando la familia demuestra interés por la educación de los hijos e hijas, se preocupa por su marcha en el colegio, están en sintonía con el maestro o maestra, el rendimiento es más positivo pues hay una conexión casa-escuela que el niño percibe y que llega a repercutir en su trabajo.

Este interés de la familia se demuestra valorando lo que se hace en el aula y, en cierta medida, está vinculado a las expectativas que los padres tienen puestas en el futuro de sus hijos e hijas. Cuando esas expectativas cuentan con la institución escolar: estudiar una carrera, tener la suficiente formación, ser alguien en la vida, etc., el interés de la familia por la escuela es sin duda mayor que el de aquellas otras que consideran la escuela como una mera espera para llegar al mundo del trabajo, porque la ley impide trabajar hasta cierta edad. Estos planteamientos tan dispares tienen su claro reflejo, salvo raras excepciones, en el rendimiento escolar de los alumnos y las alumnas y están, a su vez, condicionados por el nivel cultural y económico, el tener un elevado número de hijos e hijas, por padecer algún tipo de problemática familiar, en la mayoría de los casos; son familias que tienen menos interés por la educación escolar de sus hijos e hijas y escasas o nulas expectativas de futuro para ellos y quienes proceden de ellas son niños y niñas que presentan un bajo rendimiento escolar. Es por tanto aquí cuando se plantea un reto a la educación y a la escuela: ¿Qué se puede hacer? ¿Los docentes se deben cruzar de brazos?

Para no caer en el desánimo y buscar posibles soluciones se recurre a la Educación Compensatoria como un medio de paliar carencias y salvar las desventajas que esos alumnos y alumnas tienen en su proceso educativo, desde la institución escolar, con los medios con los que se puede contar en los centros, tanto en medios materiales como personales, plantearse una serie de medidas que se intentará poner en práctica en los siguientes ciclos escolares.

Finaliza el trabajo con un recorrido por lo que la Educación Compensatoria supone y lo que, desde la propia realidad escolar, se puede desarrollar, con una serie de medidas y con un amplio proyecto de actividades extraescolares que debieran diseñarse a nivel colectivo.

OBJETIVO E HIPÓTESIS


OBJETIVO:
“COMPROBAR EL GRADO DE INTERRELACIÓN ENTRE AMBIENTE SOCIO-FAMILIAR CON EL RENDIMIENTO ESCOLAR, PARA PODER COMPENSARLO EN LO POSIBLE DESDE LA ESCUELA”.

En este sentido, el núcleo de la investigación se centra en el estudio de aquellos alumnos y alumnas con un rendimiento alto y bajo, para determinar las causas del mismo y comprobar la relación que pueda existir entre el origen social del alumnado y su rendimiento escolar.

HIPÓTESIS
(Posibles causas)

a) Hay una clara relación entre nivel cultural y económico de la familia y el rendimiento escolar de sus hijos e hijas.

b) Las expectativas de encontrar un trabajo fácilmente inciden negativamente en la preocupación de la familia por el rendimiento escolar.

c) El trabajar ambos padres influye negativamente en el rendimiento de los hijos e hijas.

d) Los problemas familiares tienen una repercusión negativa en el rendimiento del niño y la niña.

e) Cuando en la familia se respira un ambiente de interés por la educación de los hijos y las hijas, el rendimiento de éstos es más alto.

f) Un elevado número de hijos e hijas en la familia incide negativamente en el rendimiento escolar.

bases de estudio



La institución escolar tiene como finalidad que los alumnos y alumnas adquieran conocimientos, habilidades, instrumentos,...que los transformen en individuos socialmente productivos.

En la medida en que cada escolar tenga éxito en la vida de adulto, se podrá decir que ha sido de acuerdo al rendimiento escolar.

Tomando en cuenta la opinión de varios artículos que tratan acerca del tema de la docencia, el concepto de rendimiento escolar es difícil de delimitar, al entrar de lleno en el terreno político y esgrimirse como bandera de la calidad de un Sistema Educativo donde la identificación educación-producción es la base que sustenta el concepto.

Esto lleva a la Teoría del Capital Humano, en el que se considera a la Educación como el principal capital humano, "en cuanto concebida como productora de capacidad de trabajo”. En este sentido, es una inversión como cualquier otra.
Como inversión hecha por los poderes políticos, está sometida a control y se pretende que "genere beneficios".

Así, el rendimiento escolar se convierte en la variable fundamental de la actividad docente. En función de él, se programan los objetivos, contenidos y actividades de cada período escolar.

El rendimiento escolar es la resultante del complejo mundo que envuelve al estudiante: cualidades individuales (aptitudes, capacidades, personalidad,...), su medio socio-familiar (familia, amistades, barrio,...), su realidad escolar (tipo de Centro, relaciones con el profesorados y compañeros o compañeras, métodos docentes,...) y por tanto su análisis resulta complejo y con múltiples interacciones.

Aunque se haya analizado el rendimiento escolar como el resultado de numerosos factores que inciden directamente en él, los estudios que ven en causas socioeconómicas o socioculturales el origen de la desigualdad en los rendimientos de los escolares son numerosísimos.
En España, cuando Gloria Pérez Serrano (1.981) realizó su estudio relacionando el rendimiento escolar con el origen social, sólo había un estudio previo, el de Carlos Lerena (1976).

Antonio Marín Capitas, en su Tesis Doctoral (1993), recoge los estudios de Samper y Soler en 1982, donde encuentran que las dos terceras partes de los niños y las niñas con bajo rendimiento proceden de familias con nivel económico bajo y establecen correlaciones entre ambos fenómenos. A conclusiones semejantes llegan Molina García y García Pascual en 1984.

Entre los autores y las autoras que defienden la determinación sociológica o socioeconómica en el rendimiento escolar; se pueden distinguir tres tendencias fundamentales:

La primera ve al sistema educativo como un instrumento para la reproducción social, y cumple con la misión de dejar a cada individuo en la posición que le corresponde en el sistema social. El rendimiento escolar es la manifestación de este hecho y son los pobres quienes más fracasan.

Paul Willis, Leonor Buendía, Gloria Pérez, entre otros autores y autoras, afirman que hay una estrecha vinculación entre la clase social y el Rendimiento Escolar.

Quienes se encuadran dentro de la segunda tendencia consideran que es excesivamente amplia la clase social para explicar el diferente rendimiento del alumnado y prefieren indagar en estructuras más próximas al niño o la niña, como la familia, que es el ámbito de incultura primaria del niño, donde se encuentran las claves que explican su Rendimiento en el proceso educativo.

La tercera corriente se puede considerar como síntesis de las dos anteriores, pues es cierto que el entorno más inmediato en el que se desarrolla el individuo es su familia, pero es bien cierto que ésta se encuentra determinada por una serie de factores culturales, sociales, y económicos que la hacen pertenecer a una clase social o a otra, y, en este sentido, también es válido lo señalado en el primer apartado.

Quizás sea el más representativo de esta tendencia el sociólogo de la comunicación Basil Bernstein, para el que el desarrollo del lenguaje tiene una relación inmediata con el fracaso escolar.

Cuando el niño la niña llega a la escuela está en diferente posición de salida, según proceda de una familia o de otra. Los niños y las niñas de los medios sociales menos favorecidos tienen un desarrollo mental medio más lento, porque llegan con un bagaje de experiencias más pobre y menos organizado. Si a la desventaja social unimos la cultural, los comienzos serán más difíciles y recibirán menos ayuda en los momentos difíciles, lo que les hace más vulnerable al fracaso escolar, y ello teniendo en cuenta que las actitudes pedagógicas familiares suelen ser bastante diferentes según las clases sociales.

RELACIÓN ENTRE RENDIMIENTO ESCOLAR Y ENTORNO FAMILIAR



Las prácticas docentes se ven afectadas por numerosos factores. Se está consiente de la influencia que ejerce el entorno familiar en el rendimiento escolar, y lo que ello afecta al trabajo áulico ¿No resulta urgente involucrar a toda la sociedad en el reconocimiento de este tipo de factores?
El presente trabajo trata de establecer las repercusiones generadas por la relación entre el Rendimiento Escolar y el entorno familiar que envuelve a los alumnos y alumnas.
Para su explicación, se divide en diferentes apartados. El primero es un planteamiento teórico sobre qué se entiende por rendimiento y la influencia que tienen los factores socio familiares en el mismo, reflejados en numerosos estudios y experiencias.
Seguidamente viene un apartado en el que se plantea el problema y se establece el objetivo, para, mediante los datos recogidos, poder establecer o no la relación entre Rendimiento y entorno familiar.
El análisis de los resultados va a permitir obtener algunas conclusiones con las que se podrá establecer una serie de estrategias que permitan compensar desde los centros escolares las desigualdades familiares que algunos alumnos y alumnas padecen y que influyen de manera determinante en su rendimiento escolar.



JUSTIFICACIÓN
Cuando en cada uno de los centros de trabajo se enfrenta a analizar los resultados de la evaluación, se detecta que en cada grupo, hay un número determinado de alumnos y alumnas que vienen obteniendo un rendimiento académico bajo o alto. Analizando las causas que pueden provocarlo, se llega a creer que son debidas en una u otra medida, a la familia. Y es que, cuando puestos en juego los recursos de los que se dispone y descartando cualquier tipo de deficiencia psíquica, los resultados no son los deseados: una evaluación positiva, no queda sino atribuir ese rendimiento a causas externas a la escuela, pero que inciden directamente en ella, como es el ambiente socio-familiar que rodea al alumnos y alumnas.

La familia continúa siendo el medio social que más directamente incide sobre ellos que son alumnos de educación secundaria.

PRIMER APORTE


Los cambios sociales y la revolución informática nos han llevado a límites innimaginables, hace 50 años, la educación se basaba e impartía desde un áula con la cátedra del maestro utilizando solo la pizarra y el gis, ahora las TICS no solo nos revasaron, sino que tambien nos exigen alcanzar un nivel educativo superior, con el fin fundamental de ofrecer una educación de calidad para con nuestro alumnos, por tal razón, los maestros que en este momento estudiamos la especialidad de historia en educación secundaria decidimos no quedarnos rezagados y por lo menos intentar conocer y trabajar algunos de estos aspectos, este primer aporte, es gracias al esfuerzo, dedicación e investigación de las profesoras María Guadalupe Gutiérrez Portillo, Olga Méndez Corral, María del Rayo Hinojos Muñiz, así como el profesor José Pérez Flores, quienes realizaron la investigación y la recopilación de la información que aparece en este blog, un servidor, Profesor Ricardo Hernandez Prieto, decidió crear este blog, para que quien así lo desee pueda revisar los resultados de las investigaciones antes mencionadas y se permita ofrecr sus comantarios al respecto. Espero que este blog no sea unico y esclusivo de este tema en particular que presentamos bajo la asesoría y a petición del Licenciado Gerardo Roacho Payán, sino que se subirán también otros trabajos de las distintas asignaturas que cursamos en la llicenciatura, de las cuales se pretende que no solo participen los profesores antes Mencionados, sino que se buscará la participación de las personas que formamos parte de este grupo en la licenciatura en Historia.

Sin más que agregar de momento y esperando sea de su agrado y pertinencia para sus prácticas.

atte.
Ricardo Hernández Prieto